El Premio Nobel de Economía 2026, fue otorgado el pasado lunes 12 de octubre, de forma conjunta a los economistas estadounidenses Robert E Hall. (Universidad de Stanford) y Michael Woodfrod (Universidad de Columbia). El galardón les fue concedido por sus contribuciones esenciales a los fundamentos microeconómicos de la estabilización macroeconómica. En lugar de basar los modelos en vínculos estadísticos entre variables macroeconómicas, como la inflación, la producción y el consumo, optaron por construirlos sobre una base microeconómica. Esto implica comprender cómo el conjunto de hogares y empresas influye en la economía a través de sus acciones.
Robert E. Hall, en un artículo seminal de 1978, caracterizó el comportamiento del consumo orientado al futuro de una manera que podía contrastarse directamente con los datos. La idea central es que, según la teoría subyacente, una vez conocido el consumo actual, el consumo futuro no debería poder predecirse (Random Walk o Paseo Aleatorio). En particular, la teoría implicaba que el consumo no podía manipularse mediante la política gubernamental con tanta facilidad como se había pensado, lo que potencialmente limitaba los efectos de la política de estabilización.
Al trabajo de Hall (1978) le siguió el de Hall y Mishkin (1982), que abordó las decisiones de consumo de los hogares individuales que subyacen al consumo agregado. Los autores plantearon que muchos consumidores no podían suavizar su consumo a lo largo del tiempo, quizá porque enfrentaban restricciones de recursos y no podían endeudarse; en cambio, simplemente consumían su ingreso disponible corriente: vivían “al día». En particular, los autores pudieron estimar, mediante datos de panel sobre el consumo individual, qué proporción del consumo agregado correspondía a consumidores que miraban hacia el futuro y qué proporción a consumidores que vivían al día. Así, el artículo de Hall de 1978 dio lugar a un nuevo enfoque que se convirtió en la base de la investigación moderna sobre los determinantes del consumo privado.
Las primeras investigaciones de Hall sobre el consumo estuvieron motivadas por la importancia de éste para las fluctuaciones económicas y la política de estabilización. Centrar la atención en el consumo es natural: el consumo privado es el componente más importante de la demanda agregada por su participación relativa en la misma.
Por su parte, Michael Woodfrod, a través de una serie de trabajos posteriores, basados en el marco de consumo agregado de Hall y en otros avances importantes de la teoría macroeconómica, se convirtió en el principal arquitecto del llamado modelo neokeynesiano: un marco integral de estabilización macroeconómica que hoy constituye una de las principales herramientas de los responsables de la política económica. En su monografía de 2003 (“Interest and Prices: Foundations of a Theory of Monetary Policy”), Woodford sintetizó y desarrolló aún más el marco general.
El modelo neokeynesiano incorpora fricciones en la fijación de precios —y salarios—, lo que implica que los precios no se modifican en todo momento. Por esta razón, la política monetaria puede tener efectos reales significativos. Al mismo tiempo, el modelo se construye sobre fundamentos microeconómicos.
A través de su trabajo, Woodford proporcionó nuevos fundamentos para las políticas basadas en tasas de interés, mediante las cuales los bancos centrales influyen en la economía fijando objetivos para la tasa de interés nominal. Este enfoque es hoy adoptado por la gran mayoría de los bancos centrales. Además, utilizó este marco para analizar la política monetaria desde una perspectiva de bienestar y derivar reglas de política óptimas. Junto con Julio Rotemberg (argentino, 1953-2017), Woodford también demostró cómo estimar un modelo neokeynesiano a partir de datos económicos y, por lo tanto, utilizarlo cuantitativamente. Este fue un paso importante que permitió a los responsables de política económica construir modelos econométricos de gran escala para predecir y cuantificar los efectos de distintas medidas, mejorando considerablemente los modelos basados en el marco keynesiano tradicional.
Las contribuciones de investigación de ambos economistas que fundamentan el premio se desarrollaron de manera independiente y en momentos bastante distantes entre sí. ■
Referencias bibliográficas:
The Nobel Prize: https://www.nobelprize.org/prizes/economic-sciences/

