Enfermedad holandesa (dutch disease)

Es un ejemplo de lo que se conoce como la “maldición de los recursos naturales”. El término refiere a los efectos adversos que se pueden generar como consecuencia del descubrimiento y la exportación masiva de un recurso natural (como gas o petróleo) que ingresa muchas divisas al país, fortalece su moneda local y encarece los productos nacionales, lo que lleva a debilitar a la industria y otros sectores de la economía interna.

Estos fenómenos referidos a un fuerte aumento de las ventas al exterior como consecuencia de un boom de recursos naturales, pueden generar efectos dañinos sobre el resto de los productos exportables, vía apreciación de la moneda local como consecuencia de la caída del tipo de cambio generada por el ingreso de divisas.

Esta apreciación de la moneda doméstica estimula las importaciones al volverlas relativamente más baratas como consecuencia de la caída del tipo de cambio y desestimula las exportaciones al tornarse menos competitivas, bajo el supuesto de que los precios internacionales e internos se mantengan constantes.

Los bienes industriales y todos aquellos que abastecen al mercado interno y que compiten con el resto del mundo,  pierden “competitividad”  frente a los productos importados.

La literatura económica denomina a este efecto “enfermedad holandesa” (dutch disease), porque el fenómeno atrajo la atención de los economistas a raíz de las implicancias que el descubrimiento de gas natural en ese país europeo, durante la década de 1960, tuvo sobre el resto de sus exportaciones y también de sus importaciones. 

Sin embargo, es importante aclarar que el descubrimiento de un recurso natural no es una sentencia definitiva a padecer la denominada enfermedad holandesa.

En este sentido y en contraposición a esta teoría, existe bibliografía que aboga por los beneficios que generan los “booms” de exportaciones primarias, como los descriptos en la Staple Thesis o Tesis de exportadores de productos primarios.

Se origina en los trabajos de historiadores canadienses y sus principales referentes son Harold Innis (1915), W. A. Mackintosh (1923) y Melville H. Watkins  (1963) a los que luego se sumaron otros como el de North, D. C. (1955), Levin, J. V. (1960) y de Perloff, H.S. y Wingo Jr., L. (En Spengler, J., 1961), etc. 

Según el enfoque de la Staple Thesis, las exportaciones de bienes intensivos en recursos naturales (trigo, petróleo, bacalao, madera y otros commodities) pueden convertirse en el motor del crecimiento económico de un país o región geográfica.

La idea central está vinculada a los efectos derrame del sector exportador al resto de la economía, lo cual está fuertemente asociado a la teoría de los eslabonamientos de Hirschman (1977).

D. C. North sostiene que una producción exitosa de productos agrícolas y extractivos para la exportación puede ser—y, bajo ciertas condiciones, lo ha sido—el principal impulsor del crecimiento económico, del desarrollo de economías externas, de la urbanización y, por último, del desarrollo industrial.

Sin embargo, reconoce que la expansión de un sector de exportación es condición necesaria, pero no suficiente, para que se produzca el crecimiento económico regional.

Entre otras cosas, señala que es crucial disponer de condiciones favorables para que las regiones diversifiquen sus exportaciones, y esto depende de: a) la dotación de recursos naturales de la región (a un nivel de tecnología dado); b) el carácter de la industria de exportación; y c) los cambios que se produzcan en la tecnología y en los costos de transporte.

Asimismo, manifiesta que la utilización de los ingresos recibidos por la industria de exportación también juega un papel decisivo en la determinación del potencial de crecimiento de la región.

En el corto plazo, el proceso de auge se inicia por un incremento en la demanda del sector primario exportador y si los eslabonamientos son fuertes, a medida que el sector primario exportador crece,  también lo harán los demás sectores domésticos.

Como resultado, se incrementará la demanda de factores, absorbiendo, de este modo, el excedente doméstico -el cual si existe- será rápidamente absorbido y la permanencia del proceso de crecimiento dependerá de la habilidad para importar factores escasos.

En el largo plazo, una economía exportadora de productos primarios (o commodities) requerirá tener “capacidad de transformación”, esto es, la habilidad de reasignar recursos según las señales del mercado.

Adicionalmente, en relación a los efectos adversos que plantea la enfermedad holandesa puede decirse que se trata de un riesgo  que se puede prevenir y gestionar a través de políticas públicas estratégicas,  como han logrado ciertos países. 

En el caso de Noruega, por ejemplo, mediante la creación de un fondo soberano, ahorra gran parte de sus ganancias ocasionadas por la explotación de yacimientos petrolíferos y de gas natural en el Mar del Norte. Asimismo, existen otras formas de lidiar con posibles efectos negativos de la enfermedad holandesa. 

Recientemente, este debate ha sido reabierto en la agenda pública, a partir de los ingresos extraordinarios de divisas que se vienen registrando vía exportaciones, por el desarrollo del yacimiento hidrocarburífero de Vaca Muerta y por las inversiones en el sector minero (litio, metales preciosos, tierras raras). 

En Argentina, para los próximos años, con la habilitación de nuevos oleoductos y gasoductos, se espera una aceleración de ese proceso productivo, al igual que para otras actividades primarias ligadas a la minería (litio, cobre, entre otros).

 

 

Bibliografía

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Levin, J. V. (1960). The export economies: Their pattern of development in historical perspective. Harvard University Press.

Observatorio Económico Social, Universidad Nacional de Rosario. (2016). 10 preguntas para entender las variaciones del tipo de cambio. Universidad Nacional de Rosario. https://hdl.handle.net/2133/14520

Onder, H. (2014, 13 de noviembre). How to avoid the Dutch disease. World Economic Forum. https://www.weforum.org/stories/2014/11/how-to-avoid-the-dutch-disease/

Peluffo, C. (2007). ¿Del “viento de cola” a la “enfermedad holandesa”? Chile y Argentina frente a la mejora de los términos de intercambio. Entrelíneas de la Política Económica, 1(4), 12–17. http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/15307

Perloff, H. S., & Wingo, L., Jr. (1961). Natural resource endowment and regional economic growth. En J. J. Spengler (Ed.), Natural resources and economic growth (pp. 191–212). Resources for the Future.

Reija, G. (2026, 21 de mayo). Récord exportador con desindustrialización silenciosa: Argentina ante la trampa de la enfermedad holandesa. El Economista. https://eleconomista.com.ar/economia/record-exportador-desindustrializacion-silenciosa-argentina-trampa-enfermedad-holandesa-n95093

Rojas, F. (2026, 1 de julio). Argentina y “la enfermedad holandesa”. Universidad Nacional de San Juan. https://www.unsj.edu.ar/en/home/noticias_detalles/10503/4/1

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Watkins, M.H. (1963). “A Staple Theory of Economic Growth”. The Canadian Journal of Economics and Political Science / Revue canadienned’Economique et de Science politique, Vol. 29, No. 2 (May, 1963), pp. 141-158.

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Ricardo Gabriel Bermúdez es periodista y licenciado en Economía por la Universidad Nacional del Sur. Actualmente se desempeña como columnista de economía, finanzas y ambiente en el matutino diario Agenda Pública de AM 1240 Radio UNS. También tiene a su cargo la cátedra Periodismo Gráfico Uno de la carrera de Técnico Superior en Periodismo, del Instituto Superior en Ciencias de la Comunicación Social en Bahía Blanca. Desde 1997 y hasta 2023 se desempeñó en Bahía Blanca como corresponsal del diario Clarín, en cuya redacción central de Capital Federal reportó también como periodista en la sección Información General, entre abril de 2012 y junio de 2013. En la ciudad, además ha cumplido tareas de reportero-editor en Canal 9 de televisión donde fue jefe de redacción entre 2002 y 2007 y anteriormente, entre 1996 y 1999 en Canal 7.
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Carolina Tarayre es Licenciada en Economía y Magister en Políticas y Estrategias. Docente e investigadora en la Universidad Nacional del Sur (UNS) y Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Bahía Blanca .
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